Película: Los Minions

No es la primera vez, ni posiblemente será la última, que un elemento secundario en una película consiga imponerse a los protagonistas, logre que se haga una precuela para aprovechar su comercialidad y de paso mostrar los orígenes del mismo. La demostración ha sido palpable al arrancar en su estreno americano con más cien millones de dólares.

En el inicio de los tiempos los Minions viven marginados en la Antártida, aburridos y deprimidos a la espera de encontrar un villano al que servir. Estos insólitos personajes amarillos salieron de la primera entrega de Gru. Mi villano favorito (2010), que multiplicó por diez en taquilla su presupuesto inicial, y cuya segunda entrega superó a la primera en la recaudación logrando casi mil millones de dólares en todo el mundo. En ambos films ellos destacaban en muchas escenas y se hicieron merecedores de tener su propia historia que protagonizan aquí para hacer las delicias de pequeños y mayores, con su humor gamberro y su idioma absurdo que da mucho juego, aunque hayan perdido el efecto sorpresa.

El hecho de no entenderse su desternillante lenguaje de palabras ininteligibles de varias nacionalidades, entre ellas el español, hacen que su humor recuerde a los cómicos mudos como Buster Keaton, Charles Chaplin o más recientemente, Mr. Bean, siendo así más universales a la hora de hacer reír.

El guion comienza en la prehistoria cuando estos pequeños monstruos de pacotilla, Kevin, Stuart y Bob, conocidos esbirros del señor Gru, al que humanizaban, se asocian con un dinosaurio y después van recorriendo la historia de la Humanidad pasando por la Edad de Piedra, por el Egipto de los faraones, el Napoleón Bonaparte de la Revolución francesa, Hitler, Drácula, Australia, la India hasta llegar al Nueva York de 1968 con Nixon como presidente y acabar en Londres.

Tras asistir a una convención de villanos a celebrar en Orlando a la que acude la primera supervillana femenina, Scarlett Overkill, en compañía de su marido, un científico medio chiflado e inventor, Herb Overkill, ella escoge al líder Kevin, al rockero Stuart y al entrañable Bob, que era lo que ellos iban buscado, encontrar a un nuevo malvado y convertirse en sus fieles servidores, y los manda a robar la corona de la Reina de Inglaterra, algo que ya hicieron los Teleñecos.

Todo lo que viene a continuación, las aventuras que han de vivir hasta lograr el objetivo, es lo que conforma el grueso del relato que se cuenta en esta cinta, en la que los propios personajes han perdido un poco de frescura, de espontaneidad y se hacen algo reiterativos, en una historia no demasiado original cuyo esquema ya hemos visto en otras ocasiones y cuyas secuencias funcionan por separado sin que haya mucha conexión entre ellas.
 
Uno de los directores de Gru. Mi villano favorito (2010) y de su secuela, el francés Pierre Coffin, al que acompaña esta vez Kyle Balda, codirector de Lorax (2012), se encargan de realizar esta especie de precuela que saca partido del encanto de esos personajillos amarillos a pesar de que su propósito es hacer el mal y que, a no dudarlo, seguramente tendrán continuidad en la pantalla para así seguir alimentando el merchandising, que buenos rendimientos han dado ya en este aspecto.

Película entretenida con la que disfrutan los más pequeños y distrae a los adultos con sus referencias históricas y culturales, pero esperábamos más de ellos, no estando a la altura de las expectativas que personalmente nos habían despertado.


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91'

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Los Minions - by , Jul 13, 2015
2 / 5 stars
Unos malos muy adorables