Película: Rara

Si bien es verdad que, en general (no hablamos de gobiernos homófobos, por ideología, como Rusia, o por interpretación religiosa, como Irán, entre otros), la homosexualidad masculina ha conseguido un grado de visibilización y normalización bastante apreciable en las sociedades occidentales, la femenina no está aún a ese nivel, parece el patito feo de las personas LGTB. Películas como esta estimulante Rara pueden contribuir a esa normalización, y además es un filme con valores cinematográficos, no una aburrida película de tesis, como tan frecuentemente sucede en este tipo de cine.

Viña del Mar, Chile, hoy. Paula, separada de su marido, ha rehecho su vida con Lía; ambas conviven con sus hijas, la mayor a punto de cumplir 13 años, la otra quizá en torno a los 9. La vida familiar es similar a la de cualquier otra en la que los padres sean hombre y mujer, pero la niña mayor, cuando va tomando conciencia de su situación, intenta ocultar la naturaleza de su hogar ante sus compañeros, quizá por una supuesta vergüenza, quizá por el deseo tribal de ser “como los demás”; el padre, en una de las ocasiones en las que la niña está con él, cree entender que hay algún problema de convivencia en el hogar de sus hijas, y entonces la relación entre los ex comenzará a deteriorarse…

Rara es la opera prima, como largometraje de ficción, de Pepa San Martín, tras dos cortometrajes y una ya larga carrera como directora de segunda unidad, lo que evidentemente la ha fogueado muy bien en la realización. San Martín opta aquí, junto con su coguionista Alicia Scherson, por plantear el filme como una historia en clave costumbrista, con sus mamás y sus hijas, que actúan con las dulces tonterías típicas de los críos pequeños, en un contexto de normalidad solo convulsionado por las incipientes dudas de la mayor sobre la naturaleza de su hogar. También con buen criterio, las guionistas y la directora se inclinan por pintar la figura del exmarido como un hombre aparentemente comprensivo, que ha aceptado la nueva situación sentimental de su exesposa y tiene una relación de moderada cordialidad con su antiguo hogar, hasta que lo que él cree indicios de que algo no va bien en esa casa le hace enseñar la patita machista. Y es curioso, porque el filme presenta esas actitudes del exmarido “en off”, casi nunca lo vemos mostrándolas sino a través de las conversaciones telefónicas con su exmujer, en las que solo la vemos a ella. Y también, por supuesto, en el discurrir de los acontecimientos, con la demanda para hacerse con la patria potestad de las niñas.

Juega entonces San Martín con inteligencia con elipsis, como esa en la que vemos en primer plano a las  niñas, dentro del coche, y al fondo, en el exterior y sin audio de ellos, observamos a los ex en lo que parece una discusión, la primera que vemos de ambos y que parece indicar el camino que seguirá el filme, con el conflicto por las hijas. Combina la directora esas suaves elipsis auditivas con las formas casi costumbristas sobre la familia con las dos mamás, y la fricción que produce en la mayor de las hijas el hecho de sentirse diferente, de sentirse rara, como dice el título.

Película que aboga, como es evidente desde el principio, por la licitud, también la legitimidad (pueden parecer sinónimos pero no lo son) de las familias cuyos padres tienen el mismo sexo, Rara es también una competente obra cinematográfica, bien contada, que juega con las miradas y los silencios de los niños (niñas, en este caso), esos silencios que ocultan tantas dudas como se van suscitando en los años difíciles en los que se empieza a salir del dulce sueño de los juegos infantiles para empezar a ser eso tan complicado, a veces tan doloroso, que supone ser adulto.

Bien narrada, con un tono realista que con frecuencia se torna costumbrista, Rara es una película necesaria por su temática y su evidente intencionalidad, pero también por sus buenos modos cinematográficos. Premiada en Cannes y San Sebastián, entre otros festivales, Rara se beneficia de un trabajo notable de la pequeña Julia Lübbert, que evidencia una sorprendente capacidad interpretativa, quizá intuitiva pero muy estimulante.


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88'

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Rara - by , Mar 24, 2017
3 / 5 stars
Una familia, sin adjetivos