Película: Serena

En los años 40 y 50 las películas tenían un argumento dramático cuya trama se seguía con interés por parte del espectador. A veces eran verdaderos folletines, pero contaban una historia y tenían un contenido. Hoy en día son pocas las que poseen una buena base, ya que la mayoría tratan los temas superficialmente cuando no son adornados con efectos especiales. En el film que comentamos encontramos un relato de lucha y pasión ambientado en los años de la Gran Depresión.

La acción se sitúa en las Montañas de Carolina del Norte a finales de la década de 1920. George y Serena Pemberton es una pareja de recién casados que levanta allí un imperio maderero. Ella es una mujer valiente, decidida, y él un magnate de la industria maderera, que pelea contra el gobierno por salvar las tierras del negocio familiar que las quieren convertir en un parque natural. Serena no tarda en demostrar su valía en un mundo de hombres, incluso salvando la vida de uno de los leñadores. Los Pemberton no permiten que nadie se interponga en su camino, pero cuando Serena descubre el pasado de su marido tiene que afrontar su destino abocado a un dramático final, aunque ella también tiene sus secretos.

El guion está basado en el best seller del novelista y poeta norteamericano Ron Rash, escrito en 2008, adaptado por Christopher Kyler, que tiene como protagonista a la antiheroína de este drama de época que vive una tormentosa historia de amor de la que preocupa más el comienzo de la misma que su final. A lo largo de la trama vamos conociendo el pasado de ambos y se dan sentimientos universales como el amor posesivo, la codicia, la traición, el crimen, la sed de poder, la rivalidad femenina y la fuerza de la sangre que se antepone a cualquier otra pasión. Al mismo tiempo plantea la problemática laboral entre los ecologistas que quieren respetar la naturaleza y los habitantes del pueblo que se quedarían sin trabajo en una época tan difícil como la Gran Depresión. Los personajes son víctimas de sus propias pasiones, ambiciones y mentiras que les llevan a resultados funestos en las decisiones a tomar.

Con estos elementos la notable directora danesa Susanne Bier construye este drama maderero lleno de pasiones protagonizado por dos estrellas del cine americano como Jennifer Lawrence y Bradley Cooper, que ya actuaron juntos en El lado bueno de las cosas (2012) y La gran estafa americana (2013), ambas dirigidas por David O. Russell, en los que se apoya esta película. Interesante es también el trabajo de Rhys Ifans en el enigmático y peligroso personaje de Galloway.

La directora, que tiene una gran capacidad para entender la naturaleza humana y sus motivaciones, lleva la narración con un ritmo pausado, como es necesario en esta clase de dramas en los que los personajes toman resoluciones al margen de la moral, y se van sucediendo los hechos de forma fría en ocasiones, pero remonta el vuelo cuando entran de lleno en los momentos de acción transmitiendo interés por las situaciones en que se ve involucrada la pareja protagonista.

Susanne Bier demuestra habilidad en la puesta en escena que goza de una excelente fotografía de Morten Sobor y buena ambientación al contar con un presupuesto superior al de sus anteriores producciones, demostrando una gran sensibilidad en esta apasionante historia humana, envuelta en una interesante partitura musical de Johan Söderqvist.


Ella se ha quejado de que los problemas de posproducción han influido en el resultado final, ya que el interés de esta cinta no es el de otras suyas anteriores como Hermanos (2004) o En un mundo mejor (2010), por la que ganó el Oscar de habla no inglesa.


Dirigida por

Género

Duración

109'

Año de producción

Trailer

Serena - by , Nov 06, 2014
2 / 5 stars
Drama maderero en la Gran Depresión