Película: Solaris El hermoso verso de Dylan Thomas que da título a esta crítica es, con toda probabilidad, el tema central de este filme de ciencia-ficción, segunda adaptación del clásico de Stanislaw Lem, tras una primera, rusa, de Andrei Tarkovski, rodada en los años setenta, aún más críptica y metafísica que ésta. Y esa dificultad es, a buen seguro la razón del estrepitoso fracaso comercial en Estados Unidos de este filme con estrella rutilante (de las de Hollywood, no del espacio sideral) al frente del reparto, un George Clooney muy compenetrado con su personaje, en una historia de S-F que casi no lo parece; el director, Steven Soderbergh, tan ecléctico como siempre, abandona el policiaco comprometido de "Traffic" o el thriller de ladrones de guante blanco de "Ocean's eleven" (ver crítica de ambos en CRITICALIA), pero no se deja deslumbrar por los decorados futuristas tan típicos del género y apuesta por contar, casi despojado de otras adherencias, el drama de un hombre que ha perdido a su amada y cómo encuentra, contra toda esperanza, la oportunidad de recuperarla, aunque sea tal vez un mero reflejo del ser humano que una vez quiso.
Con un tono solemne que con demasiada frecuencia se transforma en tedio para el espectador, con planos tal vez excesivamente morosos que dificultan el seguimiento de una historia ya de por sí compleja, este "Solaris" no rehuye el tono adulto, consustancial a la ciencia ficción moderna desde "2001: Una Odisea del Espacio" (a la que, por cierto, homenajea en las bellísimas secuencias de las naves con forma de gigantescas ruedas giratorias) y "Blade Runner" (con un final que recuerda al de la obra maestra de Ridley Scott), e incluso se permite ofrecer una variante visual del fresco de la Creación del Hombre, de Miguel Ángel, clave final de una película irregular, a ratos fascinante, pero que se queda corta en su capacidad de transmitir y larga en sus desmedidas ambiciones.


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Duración

95'

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Solaris - by , Feb 19, 2003
2 / 5 stars
La muerte no tendrá señorío