Película: Taxi driver

Cuando Martin Scorsese, uno de los grandes del cine norteamericano (vale decir mundial) de los últimos cincuenta años, rueda Taxi driver, ya tenía como bagaje, además de varios cortometrajes y algunos documentales, cuatro largometrajes de ficción, de los que sólo dos, Malas calles (1973) y Alicia ya no vive aquí (1974), habían dado pistas de por dónde podría ir su entonces incipiente carrera. Con Taxi driver Scorsese se da a conocer de forma internacional, esencialmente con la obtención en el Festival de Cannes de la más alta recompensa que otorga el más importante certamen fílmico del mundo, su Palma de Oro, y después con su estreno mundial, que supuso un tremendo impacto en el público, fundamentalmente el cinéfilo.

Se nos cuenta la lacerante existencia de Travis, un veterano de la guerra del Vietnam, un hombre aquejado de un persistente insomnio como consecuencia de las secuelas dejadas en su psique por las atrocidades contempladas en aquella inútil conflagración en la que Estados Unidos contendió en el Sureste Asiático, que solo sirvió para perder cientos de miles de vidas, entre norteamericanos y vietnamitas, y por supuesto para llenar las arcas de los traficantes de armas, auténticos benefactores (y seguramente inductores...) de aquella barbaridad.  Ese permanente insomnio hace que Travis decida hacerse taxista de noche. Por su trabajo conocerá a Iris, una niña de doce años que ejerce como prostituta, y a toda una fauna de individuos del submundo marginal nocturno del Nueva York de los años setenta. Poco a poco, sin saberlo, Travis se irá  convirtiendo en un psicópata con aspiraciones de justiciero que nadie había pedido.

Filme de extrema dureza para la época, Taxi driver marcó indeleble tendencia, estableciendo una serie de parámetros que otras películas y series utilizarían para contar historias del Nueva York noctámbulo. El film está ya rodado con el virtuosismo que desde entonces será una de las constantes del cine de Scorsese, el cineasta con más estilo de los USA del último medio siglo, y supone presentar en pantalla la contrafigura, el envés de los héroes sanguinarios que por aquel entonces hacían furor en pencas películas de serie B para públicos de escasa formación y fácil adrenalina, en los que Charles Bronson se constituyó en un (por llamarlo de alguna forma) referente.

Turbio relato de un momento histórico y social convulso, con un país todavía lamiéndose las heridas de la derrota del Vietnam, es un clásico de indudable trascendencia en la Historia del Cine. Aparte de la confirmación de la primacía de Scorsese sobre el resto de cineastas de su generación (y estamos hablando de que sus coetáneos fueron gente tan buena como Spielberg, Schrader, De Palma o Bogdanovich), constituyó en su momento la ratificación de Robert de Niro como una auténtica bestia de la interpretación, dando uno de sus primeros pasos para convertirse en la gran estrella que sería no tardando mucho; además de ello dio a conocer mundialmente (aunque ya tenía una larga carrera como actriz infantil) a la entonces aún preadolescente Jodie Foster, una de las mujeres de mayor peso en el cine de las últimas décadas, no sólo como intérprete sino también como directora y productora. Entre los secundarios aparecen algunos actores que estarían en otras películas scorsesianas posteriores, como el estupendo Harvey Keitel, y entre los técnicos destaca sobre todos el gran Bernard Herrmann, el inolvidable músico de algunas de las mejores partituras escritas para películas de Alfred Hitchcock, como Vértigo y Psicosis.


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114'

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Taxi driver - by , Mar 15, 2018
4 / 5 stars
Clásico de indudable trascendencia