Película: Viva la libertad Esta película hace una crítica feroz a la corrupción de la clase política por medio de la historia de Enrico Oliveri, secretario del principal partido italiano socialista de la oposición, en caída libre tras perder los apoyos dentro de su propia formación, por ser un hombre que está alejado de los problemas del pueblo. Ante ese panorama, abrumado por los medios de comunicación, los sondeos que le dan tan sólo un 16 por ciento de posibilidades de ganar y la carga de trabajo, decide escapar escondiéndose en París, en casa de una antigua amiga que le da refugio.

Entre tanto su asistente personal ocultará su ausencia diciendo que está enfermo, hasta que la esposa de Oliveri da con la solución: su hermano gemelo, Giovanni, un alocado y divertido filósofo bipolar, más cercano a la realidad social, que será quien le suplante y, con sus verdades dichas sin rodeos, con un idioma diferente, poético, lúcido, en lugar de como acostumbran a hablar los políticos, le devolverá la confianza al electorado.

El tema de la política no es más que una excusa para hablar de la vida y del fracaso de los políticos que no dicen nada. En cambio cuando es sustituido por su hermano, éste se dirige al pueblo de un modo llano, sencillo, que lo entiende todo el mundo y triunfa con su sinceridad que les llega al corazón.

Giovanni entiende que la política tiene semejanza con la vida. Los políticos a veces son como los actores, encarnan un papel. Y como dice el personaje, "los políticos son mediocres porque sus electores son mediocres", "el temor es la música de la democracia", y cuando el presidente le pide una solución la respuesta es "no pisotear la seguridad de los más débiles". Con su discurso final, claro, honesto y práctico, logra ilusionar al electorado, hablándole de la palabra que falta en los eslóganes de la campaña, "pasión, no sólo en la política, también en la vida".

Roberto Andò, escritor, guionista y director teatral siciliano, que trabajó con directores tan afamados como Francesco Rosi, Francis Ford Coppola, Michael Cimino y Federico Fellini, pone en pie esta divertida farsa que evidencia la mediocridad de los gobernantes y sus pobres valores éticos, para mantenerse en el poder legislando a favor de sus intereses. Para ello se basa en su propia novela, Il trono vuoto (El trono vacío), publicada en el 2012, de la que ha hecho el guion en compañía de Angelo Pasquini.

Está muy bien contada, con una buena fotografía de Maurizio Calvesi, adecuada banda sonora de Marco Betta y con un estupendo doble papel para Toni Servillo, un actor creativo, que aquí interpreta a los dos hermanos gemelos tan idénticos físicamente pero tan distintos a la hora de comportarse y de entender la vida, que se luce en los matices que diferencia a ambos, por un lado el político cansado, abatido, atormentado, deprimido, por otro el filósofo desinhibido, alegre y divertido. Un notable trabajo hacen también Valerio Mastandrea y Valeria Bruni Tedeschi.

El film desenmascara el mundo de la política evidenciando ciertos problemas de la sociedad italiana de los últimos años, al tiempo que entretiene, emociona y hace pensar cuando trata la soledad ante la responsabilidad.

Ganó el David de Donatello al mejor guion y actor de reparto para Valerio Mastandrea. Nastro d'Argento al guion y a Toni Servillo.

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96'

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Viva la libertad - by , Jul 03, 2014
3 / 5 stars
Un loco muy cuerdo