Película: Yo soy Sam Vivimos en una sociedad que valora esencialmente los conocimientos, la inteligencia o, al menos, muchas veces, la habilidad para simularlos. Pero olvidamos con frecuencia que junto a ellos están ahí, en nuestras vidas, los sentimientos, las emociones, que acaban por imponerse y ser lo esencial en ellas. Esta cinta, “Yo soy Sam”, plantea casi sin proponérselo el dilema, la elección entre sentimientos e inteligencia.
Sam es un retrasado mental que vive de trabajos precarios que le procura la asistenta social, junto a un grupo de entrañables colegas, todos ellos en un mundo aparte, peculiar, obsesionados por los Beatles, de los que lo saben todo. Sam tiene una hija que va a cumplir siete años, Luci (por “Lucy in the sky with diamonds”), y la sociedad, acaso con justicia y con razón, no por crueldad, quiere quitársela para que la adopte una familia que le dé más medios y oportunidades. Ante ello, Sam y sus amigos buscarán la ayuda de una abogada de alto nivel, Rita (“Lovely Rita”), que, casi sin proponérselo, terminará encargándose del caso.
Dirigida por Jessie Nelson, a la que recordamos otra comedia sentimental, “Corina, Corina”, el film es uno de esos productos fáciles de despachar bajo los calificativos de cinta sensiblera, blanda y comercial. Pero la fuerza de su relato se impone sobre sus limitaciones, y jugando claramente en el terreno de la emoción, la película nos llega y nos hace sentir partícipes de los sentimientos de ese padre que, a pesar de sus tremendas limitaciones, sabrá cuidar de su hija y, sobre todo, darle amor. El excelente trabajo de Sean Penn y Michelle Pfeiffer respaldan comercialmente una obra sensible que juega también la baza de las canciones de los Beatles, versionadas por otros intérpretes, y aquí perfectamente integradas en lo argumental.

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Duración

133'

Año de producción

Yo soy Sam - by , Apr 04, 2009
3 / 5 stars
En el terreno de la emoción