Película: Alegre ma non troppo

Vaya por delante que pensamos que con Alegre ma non troppo, Fernando Colomo ha sabido hacer una comedia amable y afable, divertida y entretenida, y desde luego mucho más satisfactoria que su anterior Rosa Rosae. Pero a la vista de algo tan blanco y angelical como esta cinta, a uno no dejan de asaltarle algunas perplejidades en torno a este cine español de los noventa, un cine que parece de otro planeta, un cine donde nunca nadie habla de fútbol, del paro, de la tele, de Felipe, de Aznar o de la corrupción.


A pesar de su vocación realista, incluso naturalista en la descripción de ambientes y personajes, todo es entelequia, elucubración en este ejemplo de Colomo o en tantos otros. Y no es pedir realismo social o mensajes a estas alturas, pero sí un poco de coherencia o inventiva. Porque tampoco inventan nada nuevo: en el fondo seguimos ante la farsa, el enredo vodevilesco de Pajares y Esteso, Mariano Ozores o Landa, sólo que éstos lo hacían en forma cutre, zafia y primaria, y estos autores subvencionados de ahora lo hacen de forma refinada y guapa: todo es elegante en Alegre ma non troppo, desde su título a los modelos de la Sardá, en plan madre pelmaza, en un papel que antaño podría haber hecho Florinda Chico…


Lástima que Colomo, que sí supo hablar de su mundo y su tiempo en Bajarse al moro o La vida alegre, juegue ahora al escapismo fino en esta historia de músicos jóvenes y padres divorciados, otro ejemplo también de la actual comedia antidestape, donde nadie enseña nada, donde el sexo se cuenta, no se ve, y donde el colmo de la procacidad consiste en usar a veces el vocablo follar.


Hasta el personaje homosexual lo es sólo “presuntamente”… Así las cosas, en el precioso escenario del palacio de la Magdalena santanderino transcurre este enredo sin sobresaltos, este blando ejercicio de dimes y diretes, con sus buenos actores, sus gracias y sus bromas, que no transcurre en un país imaginario, sino en el nuestro. Ante ello, el espectador puede pensar –erróneamente-- que en ese país, en el nuestro, vivimos una eterna “belle epoque”.


 


Alegre ma non troppo - by , Sep 06, 2015
1 / 5 stars
Comedia angelical