Película: Atardecer

Esta película se ha podido ver en la Sección Oficial del 15º Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF’2018).

László Nemes nos sorprendió agradablemente hace unos años con su ópera prima, la formalmente muy arriesgada El hijo de Saul, que conseguiría el Oscar a la Mejor Película en Habla No Inglesa, además del Premio Especial del Jurado en Cannes, en lo que constituía una nueva vuelta de tuerca al tema del Holocausto, rodada de tal manera que toda la acción (ambientada en el campo de concentración de Auschwitz en 1944) se nos daba desde la perspectiva de un primer plano del protagonista, el Saul del título. Tras aquel gran triunfo en su debut, Nemes ha contado con más medios para este su segundo film, pero mucho nos tememos que aquí está muy lejos de la excelencia de su primera película.

Año 1913. Budapest, entonces una de las capitales (junto a Viena) del Imperio Austro-Húngaro, un año antes de que estallara la Gran Guerra (después conocida con un ominoso ordinal: Primera Guerra Mundial) y, a su término, el Imperio se disolviera. En ese contexto, la joven Írisz Leiter llega a la capital húngara para solicitar trabajo en la Sombrerería Leiter, creada por sus padres, ya fallecidos. Pero el actual director, Oszkár Brill, le deniega la entrada en la empresa; poco más tarde, Írisz se entera de que tiene un hermano, Kálmán, cuya vida transcurre fuera de la ley...

Pero sí El hijo de Saul era una pequeña maravilla cuya técnica de rodaje era muy apropiada para el tema que se planteaba (la liquidación pura y dura de miles, millones de judíos por el mero hecho de serlo), Atardecer no alcanza, ni de lejos, esa rara perfección. Nemes ha utilizado un formato parecido al de su primer film: aunque aquí no rueda exclusivamente sobre el rostro de la protagonista, como en su anterior película, sí utiliza el recurso de lo que podríamos llamar “secuencia de 360 grados”, de tal forma que nos presenta muchas escenas, sobre todo en espacios abiertos, en los que la cámara, centrándose en el personaje de Írisz, gira sobre su eje y nos muestra en un solo plano-secuencia los cuatro puntos cardinales del paisaje, en un “tour de force” ciertamente memorable, con cientos de figurantes moviéndose en el plano, con una perfección como de reloj suizo.

Pero esa exquisita forma, lamentablemente, está al servicio de una confusa historia llena de sobreentendidos que, en el fondo, nadie entiende, en una narración tortuosa sobre las cloacas del Imperio, sobre los vicios privados y virtudes públicas (gracias, Miklós Jancsó, el cineasta húngaro por excelencia) de un régimen próximo a su extinción, un film formalmente impecable para un asunto alargado extenuantemente, hasta el punto de que, como era de prever, el espectador termina por desconectar de algo que no le interesa y no le llega casi nunca.

Se cercena así el inicial atractivo, con la subyugante atmósfera creada, en esa lujuriante Budapest pre-Gran Guerra, con sus fiestas de tiros largos, sus mujeres siempre impecablemente vestidas de blanco, con grandes y suntuosos sombreros, pero también con sus torvos hombres al filo de la ley, que reinan en las zonas oscuras donde todo es posible. Esas iniciales expectativas se ven pronto amputadas, quizá embelesado Nemes en la exquisita manera de rodar, en el hercúleo trabajo de componer sus larguísimos planos-secuencia sin que nada falle.

Lástima, porque Nemes nos parece uno de los talentos genuinos del cine mundial de este siglo XXI. Pero habrá de afinar mejor y no dejarse llevar por cantos de sirena, para demostrar que El hijo de Saul no fue el sonido de la flauta del burro (cosa que, ciertamente, no creemos...).

La protagonista, Juli Jakab, que ya estuvo en la ópera prima de Nemes, se revela como un rostro cautivador, hechizante y misterioso, aunque apenas si tiene ocasión de demostrar sus dotes como actriz, dada la imposición del director para que su rostro sea algo así como una esfinge de estoica presencia. Entre los secundarios destacaríamos al rumano Vlad Ivanov, uno de los actores más interesantes de su país, al que hemos admirado en muy diversos papeles en films como 4 meses, 3 semanas, 2 días (2007), Madre e hijo (2013) y Los exámenes (2016).


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142'

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Atardecer - by , Nov 18, 2018
2 / 5 stars
La hija de Leiter