El cine ha sido tentado en varias ocasiones con la adaptación a las 24 imágenes por segundo del clásico cervantino “Don Quijote de la Mancha”, y la verdad es que casi nunca ha salido ni tan siquiera medianamente bien. Como mucho, se recuerda con agrado la versión musical que en los años treinta hiciera G.W. Pabst en su “Don Quixote”. El mexicano Roberto Gavaldón sucumbió también, en 1972, a la tentación de hacer “su” particular Quijote, siendo su mayor aportación a la causa la sin duda heterodoxa idea de hacer que el papel de Sancho Panza fuera interpretado por el entonces muy famoso cómico azteca “Cantinflas”.130'