Película: El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo Vaya por delante que soy un admirador del texto original de John Ronald Ruelen Tolkien desde que lo leí, hace varias décadas; así las cosas, que una película basada en un libro por el que sientes debilidad, te gane, es toda una proeza. Pero difícilmente podría ser de otra forma, cuando se ha conseguido el prodigio de trasladar el espíritu épico de su autor literario, sin por ello hacer literatura filmada, y sumergirnos verosímilmente en el microcosmos de magia, tinieblas y coraje que gira en torno a ese personaje débil de aspecto pero fuerte de carácter que resulta ser Frodo Bolsón. Todo en este primer segmento del que se adivina ya legendaria saga cinematográfica es grandioso: no sólo los espléndidos decorados naturales, rodados en Nueva Zelanda, o los artificiales, con frecuencia imaginados en el disco duro de un ordenador, o las extraordinarias caracterizaciones de medianos, elfos, enanos, orcos y demás fauna tolkieniana. Es, sobre todo, el magnífico ritmo narrativo que prácticamente no da respiro, desde la impresionante y tenebrosa batalla cuasi prehistórica del comienzo, donde se nos explica el origen del Anillo que gobierna a los diecinueve restantes, hasta el final de este primer capítulo, a las puertas del oscuro reino de Mordor donde Frodo y su compañero Sam habrán de afrontar nuevas aventuras, luchando no sólo contra el pérfido Sauron y sus siniestras criaturas, sino, sobre todo, con su propio miedo y la constante tentación de su lado perverso. No deja de ser curioso cómo la visión a estas alturas de esta mágica versión cinematográfica recuerda hasta qué punto el cine ha bebido sin recato en las iconografías y temáticas tolkienianas; véase, sin ir más lejos, la saga de La guerra de las galaxias. Los actores están excelentes, desde ese Elijah Wood que es ya el rostro indefectible de Frodo Bolsón, hasta el eximio sir Ian McKellen como Gandalf el Gris, o la hermosa Liv Tyler, mejor que nunca, como la bella y aguerrida princesa Arwen. Ningún pero que oponer, pues, a esta modélica adaptación, que sobrecoge el corazón por su majestuosidad y fuerza, equivalentes en imágenes a las imborrables páginas de la Trilogía de Tolkien. Así las cosas, ¿cómo vamos a esperar a las Navidades próximas para ver la segunda parte? Que la pongan el próximo verano, porfa.
El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo - by , Jan 11, 2002
5 / 5 stars
Prodigiosa traslación