Película: El viaje a ninguna parte

Fernando Fernán Gómez fue toda una institución de las artes y las letras en España; de hecho, prácticamente no hubo rama de la literatura y el cine que no tocara a lo largo de su fecunda carrera artística. Novelista, dramaturgo, actor, guionista, director, llegó incluso a ser miembro de la Real Academia de la Lengua. En su faceta de director fue autor de un puñado de películas de mucho interés, aunque es cierto que otras dejaron bastante que desear. Entre las primeras, que son las que nos interesan, hay que reseñar La vida por delante (1958), El mundo sigue (1965), la delirante El extraño viaje (1969) y Mi hija Hildegart (1977), filmadas durante el franquismo y la Transición, respectivamente.

Durante la década de los años ochenta, ya con Franco muerto y en plena democracia, Fernán Gómez dirigirá tres de sus películas de mayor interés, Mambrú se fue a la guerra (1986), El mar y el tiempo (1989), y esta El viaje a ninguna parte (1986), que parte de un guion del que también es autor el propio Fernando, en lo que resultó ser un bellísimo homenaje a los cómicos de la legua, una hermosa fábula que se conforma sobre los perfiles de la historia de un actor venido a menos, recluido en una residencia sin horizonte, en la que asistiremos a los recuerdos, las vivencias de un hombre que al parecer se recorrió cientos de caminos intentando poner en práctica lo único que sabía hacer, interpretar lo que otros escribían.

Película muy cuidada en todos los aspectos, con la exquisita fotografía de José Luis Alcaine y el montaje de Pablo G. del Amo, dos de los maestros en sus respectivas facetas en la época, además de la música de Pedro Iturralde, El viaje a ninguna parte se constituye enseguida en una de las mejores película como director de Fernando Fernán Gómez, un melancólico, agridulce tributo a la vieja profesión de actor, con inolvidables escenas como la del rodaje en la que el propio Fernán Gómez interpreta a uno de los exagerados cómicos ambulantes que no es capaz de adaptarse a los cánones del cine y sigue, erre que erre, aferrado a su ancestral técnica, que tiene tan automatizada, tan interiorizada, que le es imposible eludirla.

Con buen criterio, Fernán Gómez se apoyó en un estupendo reparto de lo mejor del cine español, entre ellos un inolvidable José Sacristán, además de una pléyade de grandes secundarios, de Juan Diego a María Luisa Ponte o Agustín González. Muy merecidamente, ganó tres Premios Goya, además los de mayor relieve: Película, Director y Guion Original.


El viaje a ninguna parte - by , May 08, 2018
4 / 5 stars
Los cómicos de la legua