Película: Spanglish James L. Brooks, el director de este filme, tiene dos caras: por un lado, es el productor y co-creador de la serie Los Simpson, icono y caricatura de la familia de clase media moderna, un corrosivo serial que lleva más de un decenio en antena, y lo que le queda... (salvo que Bush II le ponga los puntos por su reciente apología del matrimonio gay). Por otro lado, es productor y director, sobre todo, de filmes en los que las buenas intenciones son la nota dominante: desde La fuerza del cariño, que obtuvo bastantes más Oscar de los que se merecía, pasando por Al filo de la noticia o el más reciente y exitoso, Mejor... imposible. Todos ellos son filmes bienintencionados, con gente que parece rara, o macarra, o directamente gilipollas, pero que, en el fondo, son buena gente, en una lectura que desde luego no entronca con la acidez corrosiva y "destroyer" de Los Simpson.

Este Spanglish es más de lo mismo, aunque ahora Brooks se acerca al fenómeno de la inmigración mexicana en Estados Unidos, tema complejo que aquí está tratado desde la doble perspectiva de una joven azteca y su hija adolescente, y su relación con la familia en la que la madre realiza tareas de asistenta. En principio todo gira en torno al desconocimiento de la mujer del inglés, en una familia que no entiende ni papa de español. Pronto veremos que en el matrimonio anglosajón hay sus más y sus menos, y que sus relaciones con las mexicanas, madre e hija, están marcadas por el estricto sentido posesivo de la cuate, para mayor enfado de su niña, que desea integrarse plenamente en el mundo de oropel que ve. Pero cuando los yanquis hacen aguas sentimentalmente hablando, ahí estará la mexicanita... no contaremos más, para no destripar el final, aunque no es demasiado difícil de adivinar, a poco que se vea cómo funciona la cabecita de esta paisana de Speedy González.

Es cierto que el guión, a ratos, es de lunáticos, con las discusiones insulsas de la mexicana con sus empleadores, o con la madre anglosajona en plan Antonia Delatte, pero aún más pasada de rosca (Téa Leoni, nunca tan histérica como aquí). También que el choque de civilizaciones está dado subrayando excesivamente las diferencias, que haberlas haylas, pero que resultan más caricaturescas que realistas. De todas formas, nos quedamos con la visión de la niña, que finalmente entenderá el valor de la madre, su postura y su esfuerzo por hacer de su vida algo mejor que la que le ha tocado vivir. Puede parecer una moraleja algo conservadora, y seguramente lo será. Pero tal y como está el patio, a lo mejor no viene mal que nos acordemos de dónde venimos, en sentido literal, y no filosófico... Nuestra Paz Vega está bien, es cierto, aunque echamos en falta que hubiera trabajado un poco más su acento mexicano. Pero el envite era fuerte, y ha salido de él con garbo, confirmando lo que ya tenemos dicho: bien dirigida, Paz puede ser una gran actriz, pero si se la deja a su aire, petardea a modo. Por cierto, recuerden este nombre: Sarah Steele, la adolescente regordeta que hace de hija de Adam Sandler (el bizco más rico de Hollywood, ya saben), una chica que, en cuanto pegue el estirón, se comerá el mundo de un bocado...

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135'

Año de producción

Spanglish - by , Feb 23, 2005
2 / 5 stars
El director tiene dos caras