Película: Trabajos de amor perdidos No sé por qué Kenneth Branagh ha tenido que dar tantas explicaciones por "atreverse" a versionar a Shakespeare con los deslumbrantes ropajes musicales de George Gershwin o Irving Berlin; el clásico poeta inglés no sólo escribió grandes dramas, como Hamlet o Macbeth, sino también ligeras comedias como Las alegres comadres de Windsor o Mucho ruido y pocas nueces (adaptada esta última, por cierto, también por Branagh). Así que no hay que pedir disculpas por poner a Shakespeare a bailar claqué; al fin y al cabo, ¿no lo puso Baz Luhrmann a pegar tiros y a esnifar coca en Romeo y Julieta de William Shakespeare?.

Sentada esta aclaración, habrá que decir que Trabajos de amor perdidos es una ligera comedia musical, dicho sea en el mejor de los sentidos, en el de ese género glorioso que ha dado películas como Siete novias para siete hermanos o Cantando bajo la lluvia, bien es verdad que, en este caso, sin bailarines de la talla de Gene Kelly. Y es que pedirle a Branagh que baile con la soltura de los grandes maestros del musical quizá hubiera sido demasiado; a lo mejor incluso ha sido excesivamente osado por su parte pensar que un adusto cómico shakespeariano como él puede ser una grácil gacela como Fred Astaire, y perdón por la forma de señalar...

Con todo, Trabajos de amor perdidos, a pesar de que casi ninguno de sus bailarines y bailarinas pasarían una ITV coreográfica, se deja ver con agrado, incluso teniendo en cuenta que a Branagh, con la ayuda de don William el dramaturgo, se le ha ido la mano en el azúcar (¿o es sacarina?). No aconsejable para diabéticos (por aquello del exceso de edulcorante) pero sí para nostálgicos de un género lamentablemente marchito, la película de Branagh viene a demostrar que, todavía, se pueden hacer musicales sin que por ello el espectador tenga que sonrojarse de pura vergüenza ajena.

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

95'

Año de producción

Trabajos de amor perdidos - by , Jan 01, 2000
2 / 5 stars
Shakespeare baila claqué