Película: Un dios salvaje Roman Polanski siempre ha sido un director admirado y discutido, por la calidad de sus cintas y por su desgraciada existencia. No hay que dudar de que entre sus películas haya varias merecedoras de figurar en la Historia del Séptimo Arte, aunque en otras, también las hay, ha tenido algún desnivel.

A pesar de la persecución sufrida en los últimos años no ha cesado de trabajar y uno de sus últimos films nos llega ahora después de pasar por la Mostra de Cine de Venecia 2011, donde logró el premio Little Golden Lion para Roman Polanski, y donde gozó del aplauso de buena parte de la crítica.

Durante su encierro escribió el guion de esta cinta basado en la adaptación de la obra escénica God of carnage, que fue estrenada en Zurich en 2006, después pasó a Londres y a Broadway en 2009, donde redondeó su éxito obteniendo seis premios Tony. Su autora es Yasmina Reza, nacida en París, que colaboró con él en este cometido y no se ha cambiado nada del texto original, ajustándose fielmente al mismo.

La acción se inicia en el parque del puente de Brooklyn con la riña de dos niños, como consecuencia de la cual uno de ellos termina con dos dientes rotos. Los padres de los chicos, Nancy y Alan Cowan, y Penélope y Michael Langstree, se citan en el apartamento de estos últimos para determinar, de forma amistosa, las diferencias habidas entre sus hijos. Conforme avanza la tarde y las copas de whisky son bebidas, salen a flote las diferencias de clases, la violencia oculta y ese dios salvaje que todos llevamos dentro, al que hace alusión el título, llegando a ponerse la situación cada vez más tirante y el carácter más agresivo, al tiempo que se hace un análisis del egoísmo de la burguesía.

No es la primera vez que Polanski adapta una obra de teatro, ya lo hizo con el clásico de Shakespeare Macbeth y con La muerte y la doncella, algo que no le es ajeno ya que casi todas sus películas suelen suceder en sitios cerrados en muchos momentos y en este caso no había de ser menos, pero lo ha salvado muy bien con una cámara en constante movimiento, un montaje dinámico y las posiciones de los actores que cambian en todo instante, y así se evita el aspecto escénico, pero es insalvable que los diálogos no cesen, como es propio del teatro, y que todo ocurra en la unidad de tiempo real.

Se nos desvelan las miserias del alma humana, las poses vanidosas, se trata la educación de los hijos, la protección a los animales, la patética manera que a veces tenemos de afrontar las cosas, las peleas de los matrimonios, la hipocresía de sus posturas de tolerancia, la adicción al trabajo de Alan, entre otros temas.

Las formas educadas del comienzo van degenerando y se desatan al final. En este sentido es algo cínica con los comportamientos sociales y la denuncia políticamente correcta que hace el texto, pero acaba con un rayo de esperanza para las generaciones venideras.

Notable la labor de los cuatro actores, tres de ellos ganadores del Oscar, que se complementa con la dirección de Roman Polanski, muy dado a cuidar cada detalle y que nada se quede al azar.

No hace falta insistir en que en el fondo es una obra de teatro y como tal abundan los diálogos, sin nada de acción, no sea que un espectador no enterado, atraído por el nombre del director y de los excelentes actores, vea la película por equivocación y se pueda aburrir.

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79'

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Un dios salvaje - by , Dec 26, 2011
2 / 5 stars
De la escena al cine