Pelicula:

Frank Capra fue uno de los grandes de la comedia norteamericana del Hollywood clásico. Italiano de origen (Sicilia, 1897), emigró con su familia a Estados Unidos cuando tenía 6 años. Comenzó a trabajar en Hollywood en la época del cine mudo, fundamentalmente como guionista, pero también como director. Su época dorada se extiende desde mediados de los años treinta hasta finales de los cuarenta, mientras que los cincuenta fueron de menor interés, hasta firmar su canto del cisne con la crepuscular Un gangster para un milagro (1961). De su filmografía cabe destacar un puñado de buenos o muy buenos films, como Sucedió una noche (1934), Caballero sin espada (1938), Juan Nadie (1939), Arsénico por compasión (1944), ¡Qué bello es vivir! (1946) y esta El estado de la Unión (1948).

El cine de Capra mezclaba con sabiduría elementos tales como los sentimientos románticos con una decidida apuesta por la integridad del ser humano, generalmente acosada por tipos que buscan corromperlo. Esa misma mixtura la utilizó, con fortuna, en esta El estado de la Unión, en la que se nos cuenta la historia de Grant Matthews, un hombre hecho a sí mismo que concita la admiración del americano medio; los avispados políticos del Partido Republicano le tiran los tejos para ficharlo para la campaña presidencial, confiando en poder manejarlo a su antojo; sin embargo, ni Grant es fácil de manipular ni su situación sentimental es precisamente sencilla, siendo el amante secreto de la magnate dueña de un poderoso periódico, y manteniendo una relación más bien complicada con su esposa...

El estado de la Unión se basa en la obra teatral homónima de Howard Lindsay y Russel Crouse, llevada a la pantalla con su proverbial solvencia por un Capra que se movía como pez en el agua en este tipo de historias en las que el intrépido hombre corriente (aquí no tan corriente...) es asediado por taimadas fuerzas corruptas para hacerle caer en la tentación de servirles, un esquema que Capra, con variaciones, ensayaría en diversas ocasiones en su carrera. Y es que el dilema entre hacer lo correcto y difícil, o lo llamativo y vistoso, que llena el ego pero vacía el alma, era uno de sus temas favoritos.

Al éxito del film no sería ajena en absoluto la pareja protagonista, Spencer Tracy y Katharine Hepburn, en la quinta de las nueve ocasiones en las que se pusieron conjuntamente ante la cámara, transmitiendo, como era habitual, la extraordinaria química que tenía esta pareja. Los intérpretes de reparto resultan tan solventes como siempre en el cine norteamericano de la época, destacando el cinismo del personaje de Adolphe Menjou y, sobre todo, el hieratismo de mujer dura como el pedernal de Angela Lansbury.

(12-03-2020)


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

124'

Año de producción

El estado de la Unión - by , Mar 13, 2020
4 / 5 stars
La tentación del poder