Película: El hotel del millón de dólares

El cine del director alemán Wim Wenders ha adolecido siempre –incluso en sus mejores obras, como El amigo americano o Paris, Texas--  de un punto de pedantería y ostentosa intelectualidad que le hace peligrar sus también evidentes virtudes. Pero en los últimos tiempos, y salvando su sencillo y notable documental Buena Vista Social Club, las películas del alemán, hechas en coproducción con Estados Unidos, han entrado en una grave crisis de creatividad, con ejemplos tan poco estimulantes como Hasta el fin del mundo o El fin de la violencia.


Ahora tocamos fondo con esta penosa El Hotel del Millón de Dólares, una cinta que parte de una idea con cierto interés de Bono, el líder de los U2, pero que luego ni el guión ni la dirección han sabido desarrollar adecuadamente.


Se nos cuenta la historia de un chico excéntrico (en insufrible trabajo de Jeremy Davies) que vive en un viejo hotel de Los Ángeles. La fauna que convive en el establecimiento lo convierte más que en un hotel en un manicomio, palabra políticamente incorrecta hoy día, pero que sigue definiendo claramente lo que aquí vemos.


Perdidos en una línea de intriga policíaca, con una palabrería continua y situaciones que no aclaran nada, la película apenas tiene algunos aspectos salvables, como la excelente banda sonora o la autoparódica interpretación de Mel Gibson, valientemente metido en una empresa tan distinta a los productos que él rueda. Lo demás es un desatino sin ton ni son, un universo de ruido y de furia al que Wim Wenders se muestra incapaz de dar cohesión, lógica ni intencionalidad, quedándose todo en un epatante muestrario de cine rarito, que quiere ser diferente y se queda simplemente en malo.


 


Dirigida por

Género

Duración

122'

Año de producción

El hotel del millón de dólares - by , Apr 28, 2018
1 / 5 stars
Hotel no, manicomio