Pelicula:

C I N E   E N   S A L A S 

Definitivamente, el cine de terror del siglo XXI, el que no depende de franquicias superrentables (y superprevisibles…), está tomando un cariz de lo más interesante… Alguna vez habrá que hablar más en profundidad de muchas pelis de este siglo que nos verá morir (bueno, a los que tenemos ya una edad: los jóvenes igual conocen el próximo, si es que la Humanidad llega…), pelis como It follows, Déjame entrar, La bruja, Hereditary, Babadook, las españolas El llanto y Voces, Descansa en paz, la recentísima Backrooms… Todas ellas tienen como características comunes su carácter de cine “indie” (o sea, hecha con pocos medios, a espaldas de las grandes y medianas productoras), pero también su extraordinaria variedad temática, su búsqueda de nuevos caminos para el terror, que pueden transitar por temas muy distintos a los habituales en el género, o no, pueden hollarlos de nuevo, pero con excitantes variantes que nos presentan esas historias (y, sobre todo, la forma de contarlas) como si fueran nuevas.

Pues esta Obsession es el ultimo dije de una corona terrorífica que tiene toda la pinta de seguir engastando joyas en semejante símbolo de poder. La historia se ambienta en nuestro tiempo; aunque no se indica nada al respecto, está localizada en el estado de California. Conocemos a un veinteañero al que todos llaman Oso, que está colado por su amiga Nikki, pero no se atreve a decírselo. Ambos, junto a sus también amigos Ian y Sarah, forman un peculiar grupo amistoso que se reúne prácticamente todos los días después de trabajar. Oso, que es un tímido irreductible, desperdicia una oportunidad única para decirle a Nikki que la quiere; con esa frustración a cuestas, utiliza un “gadget” que ha comprado en un bazar, llamado “Rama de sauce”, que promete que, si se pide un deseo a la par que se rompe la rama que lleva dentro el paquete, se cumplirá. Oso lo hace, pidiendo que Nikki lo quiera a él más que a nada en el mundo, y pocos segundos después aparece Nikki y empieza a insinuársele… A partir de ahí, ambos intiman y se hacen pareja, aunque las reacciones de la chica resultan crecientemente extrañas, a veces incluso agresivas, siempre inquietantes…

A raíz del estreno de la estupenda It follows (perdonen la autocita) titulamos nuestra crítica como “Libelo contra el asiento trasero del coche”, porque parecía que sus autores presentaban una historia precisamente contra esa rijosa costumbre, bastante extendida entre la juventud que no tiene otro lugar donde refocilarse, de utilizar ese asiento trasero del coche para desfogarse (ya me entienden…). Pues viendo esta muy curiosa Obsession, se nos ocurría que su autor lo que hace es una invectiva contra el enamorado irresuelto; en otras palabras, un guantazo sin manos a los tipos (bueno, y tipas…) que, estando enamorados hasta las cachas, no son capaces de decir lo que sienten y se mantienen ahí en un limbo en el que ni sí, ni no, sino todo lo contrario… 

Aunque quizá no sea esa la intención de Curry Barker, el joven e ingenioso talento que ha dirigido la peli, lo cierto es que al menos da esa sensación, porque el espectador así lo siente, especialmente en la escena crucial de la película, en la que ella le viene a decir que si ella le gusta, ese es el momento de decirlo… Cuando el papafrita se sale por la tangente, uno ya da por bueno que se merece todo lo que le pase, so idiota…

Pero, al margen de esas cuestiones sobre intenciones más o menos ocultas, lo cierto es que Obsession funciona, y funciona muy bien, utilizando con astucia sus escasísimos recursos económicos, habiendo contado con un presupuesto de 750.000 dólares, con lo que en España no se hace ni un corto, habiéndose convertido en todo un “sleeper”, o lo que es lo mismo, un film muy barato que ha hecho en taquilla una cifra desorbitante;  y es que a la fecha de esta crítica lleva recaudada en todo el mundo (y aún no ha terminado su recorrido en salas…) la bonita cifra de 375 millones de dólares (fuente: The-numbers.com).

La historia recuerda en alguna medida a aquella otra que fue un gran éxito ochentero, Atracción fatal, aunque por supuesto hay notables diferencias. Lo mejor de la película es, sin duda, el grado de tensión que consigue Curry Barker (por cierto, se apellida como uno de los grandes escritores de literatura de terror, Clive Barker, aunque no tengan nada que ver…), en esta relación en la que, como se suele decir, “cuidado con lo que deseas, porque se puede cumplir”, en este caso con indeseados, e indeseables, efectos… 

La atmósfera de creciente terror está muy bien dosificada, con este pánfilo que quería a toda costa ser novio de la chica de sus sueños, para terminar convirtiéndose en el esclavo de un siniestro, maléfico ente absorbente, que parece haber poseído a la joven. Las reacciones del ser en el que se ha convertido la hasta entonces dulce y encantadora chica pasan a ser el motor del terror, mientras nuestro pagafantas no sabe cómo afrontar el hecho de que el cumplimiento de su sueño más querido se haya convertido en la más terrible de las experiencias, un callejón sin salida donde la única vía de escape supondrá el fin de todo.

Gran debut de este Curry Barker, un autodidacta que abandonó los estudios de cine para empezar a hacer cosas como ésta. Barker, de 26 años, como el director de la estupenda Backrooms, Kane Parsons, también insultantemente joven, proceden del audiovisual que se hace expresamente para ser visualizado por internet, toda una nueva y pujante generación que muestra sus talentos a través de la red de redes, a la manera en la que, en otro tiempo, otros se foguearon en las pantallas catódicas, como la famosa “Generación de la Televisión” estadounidense. Y es que cada tiempo, cada momento histórico, cada contexto, genera sus propias formas de hacer arte. Y ésta es la forma de estos chicos tan jóvenes como ingeniosos…

De los escasamente conocidos intérpretes decir que Michael Johnston, el prota, resulta muy convincente como el gilipollas que, con sus dudas y titubeos, se labró su propia ruina (y, ya de paso, la de la chica a la que amó contra toda esperanza); ella, Inde Navarrette, también está muy bien en su escindido personaje, la dulce Nikki y a la par la terrorífica entidad que la posee hasta hacerla no solo psíquicamente irreconocible, sino también absolutamente imprevisible, que es seguramente lo que más miedo da…



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108'

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Obsession - by , Jul 03, 2026
3 / 5 stars
Invectiva contra el enamorado irresuelto