Película: Ravenous El que avisa no es traidor: Ravenous (en inglés, literalmente, "hambriento" o "muerto de hambre") va de antropofagia, con escenas que no son para estómagos delicados. Hecha sea esta salvedad, la nueva película de Antonia Bird (recordable por títulos como Sacerdote o El rostro) viene a ser una especie de cruce entre filmes tales como El desierto de los tártaros (del que toma la fortaleza en un confín del mundo, un universo cerrado sobre sí mismo), una versión humana de Alien (el monstruo, en este caso un hombre, va eliminando uno a uno a los miembros del destacamento), ¡Viven! (por obvias razones de comer, lo que sea, para subsistir) y, como no, El silencio de los corderos (qué cerca está el personaje de Robert Carlyle del exquisito gourmet Hannibal "Caníbal" Lecter...).

De esta mezcla explosiva surge una película cuyas mejores bazas están precisamente en la plasmación de una atmósfera de terror cuasi primordial (recordar a Lovecraft y su utilización de la leyenda india del Wendigo no es ocioso), sobrecogedoramente musicada por Nyman y Albarn, con un descenso a los infiernos de la cobardía en el personaje del capitán protagonista y su posterior redención mediante el sacrificio personal.

Obra desigual aunque válida, sus peores momentos radican en los efectismos "gore", con generosa ración de menudillos, que podría haberse ahorrado Bird sin por ello resentirse el tono terrorífico de su película, que reside antes en su puesta en escena que en los planos más groseramente sanguinolentos. Notable trabajo de los actores, sobre todo de Guy Pearce (el excelente policía en L.A. Confidential) y del imprescindible Carlyle (inolvidable en Full Monty, igualmente eficaz en comedia, drama, thriller o terror).

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Género

Duración

110'

Año de producción

Ravenous - by , Jan 01, 2000
3 / 5 stars
Antropofagia