C R I T I C A L I A C L Á S I C O S
Cuenta la historia de tres hombres que llegan a una pequeña localidad minera de Arizona, en la que piensan atracar el banco el sábado, un asalto que finalmente resulta violento y mortal en un cruce de cine negro y melodrama rural. La película narra en el tercio final el atraco a mano armada desde el momento en el que los asaltantes entran en el banco hasta su posterior huida.
El cine utiliza aquí sus enormes posibilidades y juega con el interés del público con escenas de relación de los personajes y las líneas dramáticas que van a confluir al final. Cada una de ellas lleva sobre sí un destino, pero nunca sin una narración como ésta, ensamblando de manera ejemplar las distintas tramas para conseguir el interés del espectador.
La cámara no sugiere el valor trágico hasta el final, en que se ve impulsada de manera vital y cuando deja de recibir el flujo narrativo se para simplemente sin que deje de tener interés. Hay vida más que en lo que ve el espectador, en la concepción del director, en esa puesta en escena, adorada por los críticos de la revista francesa Cahiers du Cinéma, en la que basan toda su postura de análisis.
Sábado trágico (1955) es un film que agrada a los espectadores por la naturalidad de su narración al comienzo y por el calor que emana en el tercio final de sus imágenes. Más que nunca parece una obra completamente de director, en la que el guionista se ha limitado a bosquejar unas notas muy generales sobre el argumento. La definición de personajes está confiada a la dirección de Richard Fleischer. Esto no supone la creación del tipo de cine, sino la plasmación mediante recursos específicos de este género partiendo de la idea literaria facilitada por el autor de la historia, que no es otro que el novelista William L. Heath, ya que se basa en su novela.
El mayor acierto de Sábado trágico (1955) es lo creativo de la traducción del citado título literario en primer lugar, favorecido por el trabajo de los actores con una interpretación que nunca expresa más que lo que el director desea y que casi se limitan a poner el físico, siendo Victor Mature el que menos labor tiene, ya que aparece mayormente en el tercio final. En segundo lugar, la seguridad en la narración, en la que se tocan de pasada el fracaso, la codicia, la infidelidad, etc. Está llevada con pulso firme sobre todo en los momentos finales, en los que se centra la mayor parte de la acción y del interés.
En definitiva, una cinta que gusta a los cinéfilos, sobre todo si son amantes del género policiaco.
90'