Película: Silencio roto Hace años hizo fortuna la expresión "cine de tazón" para reflejar ese tipo de cine español que se regodeaba en las penurias de la postguerra civil, en el que prácticamente el único contenido era ése, la recreación miserabilista de una época negra del siglo XX en España. Silencio roto podría incluirse en esa categoría (o subcategoría, si somos precisos), entre otras cosas porque aparece, literalmente, un tazón. Pero Armendáriz suele, afortunadamente, hacer cosas más interesantes que la mera exposición de decorados o momentos históricos como fotos-fija, en la que se han especializado algunos de sus colegas menos dotados para el cine.

El autor de la espléndida Secretos del corazón es algo más que un aplicado copista, y esta Silencio roto, compartiendo algunos aspectos de ese cine mediocre, sin embargo se alza claramente sobre la grisura de la que procede para hablar, en el tono callado y sereno del cineasta navarro, de la gente que durante los años cuarenta, en España, tuvo que estar entre los tirios del maquis y los troyanos de la Guardia Civil, entre los utópicos republicanos echados al monte que creían, ingenuos, que las potencias aliadas se pondrían de su parte tras la caída de Hitler, y los cipayos de un régimen oprobioso que extendió sus tinieblas durante casi cuarenta años en el país. Entre ambos frentes, cegados por sus propios fines (ganar una guerra indefectiblemente perdida, unos; mantener el "statu quo" de la dictadura, los otros), el pueblo llano sufría en sus carnes los incruentos embates de cada parte; en ese contexto, el heroísmo de la gente de a pie resulta tanto más extraordinario que el de los hombres que cogieron la espingarda y se fueron a matar civiles.

La historia de amor de la protagonista con uno de los maquis será la columna vertebral de este filme que tiene sus mejores bazas en huir del maniqueismo habitual en estos casos, mirando con la perspectiva de hoy lo que fue una lucha sin posibilidad real alguna de vencer, tal vez una de las últimas contiendas idealistas de la Historia. Lejos de ser la primera película sobre los maquis que se hace en España, como algún indocumentado ha dicho últimamente, habrá que recordar varios ejemplares ejemplos (valga en este caso la redundancia fonética, que no polisémica), como la estupenda Los días del pasado, de Camús, o la no menos interesante El corazón del bosque, de Manuel Gutiérrez Aragón. Así que a ver si nos documentamos mejor...

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105'

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Silencio roto - by , May 17, 2001
2 / 5 stars
Cine de tazón, pero menos