Película: Tarzán y la ciudad perdida Se viene diciendo que esta Tarzán y la Ciudad Perdida es una secuela de Greystoke, la leyenda de Tarzán, el Rey de los Monos, la muy apreciable versión del mito de E.R. Burroughs que Hugh Hudson realizara en 1984; pero eso es como decir que Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera es una secuela de La diligencia, por el hecho de que en las dos aparece ese tipo de transporte por las llanuras del Oeste.

Nada que ver entre el filme de Hudson, una de las más serias aproximaciones al mito del Buen Salvaje que ha hecho el cine, y este relatillo de aventuras inane perpetrado por el alemán (afincado en USA) Carl Schenkel. Y eso que este director tuvo unos comienzos de lo más prometedores; recordamos con sumo agrado un "thriller" claustrofóbico titulado Vacío, situado en un único escenario, que era una pequeña joya del suspense y la tensión dramática. Emigrado a Estados Unidos, el cine de Schenkel se ha ido trivializando progresivamente hasta quedar para tonterías como este filme de aventuras que ni siquiera entretiene, que es a lo que teóricamente se supone debería aspirar, además con un grave inconveniente en su protagonista, Casper Van Dien (recuerden, el chico de Starship Troopers), que es un Tarzán de bolsillo, un hombre-monito, un rey de la selva de tamaño llavero; qué lejos quedan las imponentes presencias de Johnny Weissmuller o Lex Barker, o incluso el propio Christopher Lambert... Tampoco la Jane de la película es precisamente la octava maravilla; acostumbrados a ver a la actriz Jane March en plan putón verbenero en filmes como El color de la noche, aquí no da el pego de señorita victoriana ni por casualidad. En fin, un pequeño desastre.

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

85'

Año de producción

Tarzán y la ciudad perdida - by , Jan 01, 2000
0 / 5 stars
El hombre-monito