Película: Última llamada

Está visto que a Joel Schumacher le van los thrillers (Un día de furia, Asesinato en 8 mm, incluso Línea mortal, que colinda con el terror) antes que otros géneros, que también, aunque no tan bien, ha cultivado (el fantástico con superhéroes en Batman Forever y Batman y Robin, el drama judicial en Tiempo de matar y El cliente, el melodrama romántico en Elegir un amor, entre otros). Esta Última llamada se beneficia del percutante libreto de Larry Cohen, el veterano guionista y director, memorable en aquella pequeña obra maestra del cine de terror de serie B de los años setenta, Estoy vivo, que después no ha vuelto a revalidar.


Plantea una situación límite: un pícaro de medio pelo, que vive bastante bien a base de mentir y tender sus pequeñas triquiñuelas dentro del mundo del espectáculo, se encontrará inopinadamente en la diana de un psicópata de mente retorcida e inteligencia pluscuamperfecta que le impide salir de una cabina de teléfono, so pena de matarlo, a él o a sus seres queridos, y haciendo que el pobre pelanas llegue a ser sospechoso de asesinato, todo ello sin moverse del cubículo telefónico callejero, la última cabina de Nueva York.


Así las cosas, la tensión fluye generosamente, guiada con habilidad por la mano experta de Schumacher, que si bien no puede decirse que sea Hitchcock a la hora de filmar una intriga, sí que lo hace con notable eficacia, aunque no tenga los méritos del gran Sir Alfred. No será un virtuoso del suspense, pero desde luego consigue atrapar al espectador, dominando con seguridad el plano corto, el montaje rápido pero no aturrullado, los elementos icónicos (ese punto rojo que significa estar en el punto de mira del psicópata, sabiamente usado como un elemento más de la narración) y, desde luego, la excelente interpretación del actor irlandés Colin Farell, ya definitivamente afincado en Estados Unidos, donde ha hecho un par de villanos muy destacables, en Minority Report y Daredevil.


Es cierto que el filme gana en fuerza cinematográfica lo que pierde en el asunto del guión, la necesaria redención de la culpa que parece imaginada por un calvinista. Al margen de ello, Última llamada es un notable ejercicio de estilo fílmico, una pequeña lección de cómo hacer una película de suspense con tan pocos elementos como una cabina de teléfono y unos cuantos actores.


 


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Duración

81'

Año de producción

Última llamada - by , Feb 10, 2018
3 / 5 stars
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