Pelicula:

Alfonso Cuarón forma parte, junto a Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro, de la talentosa generación de cineastas mexicanos que ha conquistado Hollywood en los comienzos de este siglo XXI, habiendo ganado entre los tres varios Oscar en los últimos años, estableciendo la preeminencia de ese rico afluente en el que se han convertido para el cine USA los cineastas aztecas.

Cuarón en concreto ha tenido una carrera de lo más ecléctica, tanto en géneros como en nacionalidades de producción, habiendo rodado a ambos lados de la frontera yanqui-mexicana, pero también en el Reino Unido. Del eclecticismo de su obra da idea lo variado de las temáticas y géneros afrontados: el perverso cuento de hadas en La princesita (1995), la adaptación dickensiana en Grandes esperanzas (1998), la franquicia fantástica en Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004), la distopía humanista en Hijos de los hombres (2006), la aventura espacial y existencial en Gravity (2013), la poderosa introspección autobiográfica en Roma (2018).

En Y tu mamá también Cuarón afrontó un viaje hacia la maduración por parte de dos chicos de familias bien del México contemporáneo. Tenoch y Julio son dos adolescentes cuyas novias marchan a Europa de viaje en verano, así que los dos jóvenes, grandes amigos, piensan en ligar con otras chicas mientras estén fuera, aunque se habían prometido fidelidad eterna... En una boda familiar de ringorrango conocen a Luisa, la esposa española de un primo de uno de ellos, y se quedan fascinados por ella. Le cuentan, postureando, que van a ir de excursión a una imaginaria playa llamada la Boca del Cielo, intentando ligársela; cuando la mujer se entera por una llamada del marido que este le ha sido infiel con otra, decide irse con ellos en busca de esa playa...

Llama la atención en Y tu mamá también la insólita desinhibición sexual de la que hace gala el film, con frecuentes desnudos integrales tanto masculinos como femeninos, y situaciones de sexo simulado bastante tórridas. Pero realmente ello forma parte de esa educación sentimental de los dos chicos junto a la mujer madura que los encandila. El comienzo del film, con una pareja de chicos haciendo el amor desaforadamente, es toda una declaración de intenciones de que aquí no caben elipsis ni planos sugeridos, vamos a ver (con las lógicas limitaciones del cine comercial) todo lo que haya que ver en ese aspecto.

Cuarón, en lo formal, demuestra algo que ya sabíamos, y es que es uno de los cineastas más estilosos de nuestro tiempo: su cámara, certera, se mueve cadenciosa, elegante, dentro del mismo plano, buscando lo que interesa en cada escena, con una exactitud impecable. Nada en el cine de Cuarón es accesorio o superficial, todo tiene un sentido, una intencionalidad. Gusta el cineasta mexicano (como ya veríamos posteriormente también en Roma) de los planos secuencia, escenas muy largas rodadas del tirón, con muy poco montaje, lo que le confiere al film una inusitada sensación de verismo muy cuidadosamente buscado.

Tiene la película varias líneas temáticas de interés: el viaje (en una “road movie” de libro) hacia la playa imaginaria está plagado de referencias y visiones sobre el México real, el México profundo, tratado aquí como un país pobre pero vitalista, sin victimismos; por otro lado, parece evidente que la línea argumental principal gira en torno a la maduración mental, sentimental, humana, de los adolescentes aztecas en los sabios brazos de la española, que los hará ser adultos, aunque por el camino descubran cosas entre ellos que no pueden aceptar y ello incidirá, y de qué forma, en su relación de amistad. Hay también cierta mirada criptoautobiográfica del propio Cuarón (como años más tarde desarrollaría más explícitamente en la mentada Roma), con vivencias que suenan a propias del director, o de su círculo más cercano. Acierta Cuarón con un narrador omnisciente, meticuloso, que va desgranando con tono neutro las andanzas primero del dúo de chicos y después del trío que forman con la española, en lo que también se podría considerar una mirada poco benévola sobre el triángulo como figura amorosa; podríamos convenir que, según Cuarón, conforme al popular dicho, dos son pareja, pero tres son multitud, y sobre todo si los ángulos isósceles también se relacionan entre sí.

Película muy fresca, muy creíble, la relación entre los tres es muy cómplice, también muy desinhibida, en la que el sexo no es una barrera, no es un tabú, sino una forma de realización personal, de conocimiento del otro. Un final quizá no a la altura del resto del relato empaña un tanto un film que podría haber sido mejor sin ese desenlace que de alguna forma incide en el melodrama a la mexicana, aunque con tintes muy suaves. En cualquier caso, Y tu mamá también es una más que interesante película, que confirma el talento de Cuarón como guionista y director, apoyado aquí por un trío ciertamente notable, el compuesto por los entonces emergentes Gael García Bernal y Diego Luna, después astros del cine mexicano e internacional, y una Maribel Verdú que está estupenda en su papel de mujer cuajada y sexualmente desinhibida.

(27-11-2020)


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106'

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Y tu mamá también - by , Jun 10, 2021
3 / 5 stars
Un viaje de maduración