Película: Funny girl

La penúltima película del gran William Wyler fue este musical que, sin embargo, no fue una de sus mejores obras. Y es que la materia original, el musical de Broadway de igual título, aunque exitoso en los años sesenta, era ya una historia algo rancia para lo que se estilaba en el mundo y, por ende, en el cine. En 1968 en París estallaba el Mayo Francés, en Checoslovaquia ardía la Primavera de Praga, la contestación a la guerra del Vietnam era masiva entre la juventud americana, rebelde con causa; en ese contexto, Funny girl, tanto el musical de los escenarios como el film de Wyler, era ya una reliquia de una forma artística periclitada.

La película cuenta la verídica historia de Fanny Brice, una talentosa cantante judía neoyorquina de clase baja que triunfó en las primeras décadas del siglo XX en Broadway en los espectáculos de Florenz Ziegfeld, los míticos Ziegfeld Follies, así como su relación con un jugador de cartas profesional, Nicky Arnstein, con el que se casó y mantuvo una historia de amor un tanto turbulenta.

Algo acartonada, los números musicales de Funny girl son como de la década anterior; sin ir más lejos, West side story (1961), que se rodó siete años antes, era infinitamente más moderna que este por lo demás agradable relato de la vida de una mujer que triunfó en todo menos en el amor, lo que más le importaba. En esa misma línea, faltaban cuatro años para que con Cabaret (1972), Bob Fosse revolucionara completamente el cine musical, por lo que este film se puede considerar una reliquia de un tipo de cine que, es evidente, ya estaba herido de muerte al no aceptar una renovación que pedía a gritos.

Los números de las Ziegfeld Follies son especialmente antiguos, encorsetados, sin apenas movimiento de cámara, como si el espectador de la película estuviera sentado en el patio de butacas de una hipotética sala de Broadway. Y ello no deja de ser extraño cuando el encargado de coreografiar y dirigir las escenas musicales fue Herbert Ross, que después tendría una estimable carrera como director, y que anteriormente había desarrollado con éxito esta misma función de coreógrafo y director musical en films tan llamativos, interesantes e innovadores como El extravagante doctor Dolittle (1967).

Por lo demás, no deja de ser curioso que los números musicales que se recrean, sobre los originales que interpretó Fanny Brice en los escenarios, recuerden poderosamente los que años más tarde popularizaría en España Lina Morgan, en un tipo de revista o espectáculo de varietés que jugaba en clave de humor con la (supuesta o real) falta de donosura de la primera actriz, cuando lo habitual en aquella época es que ésta fuera una mujer despampanante. Con guion de Isobel Lennart, la misma autora del libreto del musical que triunfó en Broadway, ello juega en contra del film, que parece lastrado por una cierta teatralidad que no es cinematográfica, a pesar de que Wyler era uno de los grandes de Hollywood. Tampoco es muy de recibo el mensaje conservador que destilan sus fotogramas, en una historia en la que la protagonista, a pesar de haber triunfado en su profesión, está dispuesta a dejarlo todo por su papel de hacendosa esposa y madre.

La gran Barbra Streisand debutó en cine con esta película, haciendo el mismo papel, el de Fanny Brice, que llevaba ya varios años interpretando en el musical de Broadway. Hay que decir que su interpretación parece un tanto sobreactuada, a pesar de lo cual (o quizá precisamente por ello...) consiguió uno de los dos Oscar que tiene, en este caso a la Mejor Actriz Protagonista; el otro, compartido con Paul Williams, lo logró en el apartado de Mejor Canción Original, la espléndida Evergreen, de la banda sonora original de la tercera (y más bien lamentable) versión de Ha nacido una estrella (1976), de Frank Pierson. De los demás, aparte de un Omar Sharif ya plenamente integrado en Hollywood tras el éxito de Doctor Zhivago (1965), citaremos a Walter Pidgeon, que interpretaba con su habitual elegancia a todo un mito de los escenarios norteamericanos, el gran Ziegfeld.

Herbert Ross dirigiría años más tarde una continuación, Funny lady (1975), que no tuvo tanta repercusión popular como esta primera parte.


 


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

151'

Año de producción

Funny girl - by , Aug 17, 2018
2 / 5 stars
Musical anticuado