Pelicula:

Estreno en Netflix.


La figura de Lucio Urtubia (Cascante, Navarra, 1930 – París, 2020) es ciertamente fascinante. Hombre de indómito carácter, las injusticias sufridas durante su infancia en su pueblo lo cincelaron como el rebelde que sería ya toda su vida; otra cosa es cómo un hombre de su escasa formación, albañil de profesión, pudo ejecutar acciones que pusieron, literalmente, a un banco de primerísima línea mundial contra las cuerdas... Lucio emigró a París, donde vivía su hermana, desertando de España. Allí se hizo anarquista, más que nada por su renuencia a cualquier tipo de autoridad, sin mucha (más bien ninguna...) convicción realmente ideológica. Ya en Francia, para conseguir fondos con los que ayudar a su causa y a los más necesitados, se implica con el maquis Quico Sabaté en atracos a bancos; perseguido por la Policía francesa, Lucio cambia de modalidad delictiva y concibe falsificar a gran escala dólares norteamericanos con la idea de hundir el sistema capitalista; la jugada le sale bien (aunque no tumbó el capitalismo, claro...), pero cuando se agota la posibilidad de seguir haciéndolo concibe un nuevo plan, falsificar cheques de viaje, inundando el mercado con sus falsificaciones, motivo por el que el emisor de los mismos, el poderoso City Bank yanqui, lo puso en su punto de mira.

El fascinante Lucio Urtubia ha sido objeto de muy diversos tratamientos culturales y artísticos. En cine, en concreto, los cineastas vascos Aitor Arregi y José María Goenaga (que años después rodarían bellezas como Handia y La trinchera infinita) filmaron el documental Lucio (2007), sobre las andanzas de este peculiarísimo personaje, de este Robin Hood verdadero que robaba a los ricos para dárselo a los pobres (bueno, y alguna cosilla para su familia, que tenemos la mala costumbre de comer cada día...).

La película que comentamos, Un hombre de acción, evidentemente, busca fundamentalmente el tono espectacular y de acción antes que la faceta política, que mayormente le trae al fresco, más allá de la pintura superficialmente ideológica de un hombre eminentemente rebelde, que llevó su rebeldía hasta extremos imposibles y con resultados ciertamente extraordinarios. De hecho, los pobres son de guardarropía, no hay un mínimo aliento político ni social. En este sentido, no estamos ante una historia comprometida ni ideologizada, sino de intriga y acción; juega en otra liga, la del cine comercial, como seguramente no cabía esperar otra cosa de un producto hecho para Netflix. El propio título de Un hombre de acción parece intentar identificar la trama con la de una película de ese género, y no hay que pedir más.

Formalmente el film, bien narrado, cuenta con una buena ambientación, cuidadosa sin ostentación, lo que se agradece, con escenas de acción razonablemente resueltas, e incluso persecuciones en coches de época, incluido un venerable 2 Caballos. Como curiosidad, aparece en una breve escena un hecho real, el de la breve entrevista que Urtubia mantuvo con el Che, cuando este era ministro del gobierno cubano y acudía a Moscú, entrevista que tuvo lugar... en los lavabos del aeropuerto de París. Allí, el Che intentó desanimar a Urtubia y su imposible deseo de hundir el capitalismo inundando el mercado con dólares falsos, diciéndole que una pulga no puede matar un elefante, frase que, recurrentemente, será clave en el desenlace, confirmándose que, si bien no puede matarlo, sí que puede fastidiarlo considerablemente...

Javier Ruiz Caldera no parecía en principio el cineasta más idóneo para tratar este tema, dada su anterior filmografía mayormente dedicada a la comedia (3 bodas de más, Anacleto, agente secreto, Superlópez), aunque nos parece que mayormente se ha optado por él por su solvencia en la realización, dado que, como decimos, no estamos ante un producto ideologizado sino meramente comercial.

Juan José Ballesta siempre nos pareció un actor bastante “palo”, si bien aquí, dado el carácter palurdo de este anarquista que, sin embargo, tenía una extraordinaria inteligencia natural, nos parece que da bien el papel. Del resto nos quedamos con Liah O’Prey, la actriz que encarna a su esposa, con el justo equilibrio entre la política y la familia. Miki Esparbé nos parece un carismático Quico Sabaté, un personaje casi de leyenda, inspirador del film norteamericano Y llegó el día de la venganza, de Fred Zinnemann, y Michel Noher, como el Che, apenas tiene tiempo de dejar su impronta, pero nos parece que da bien el mítico personaje.

(08-12-2022)


Un hombre de acción - by , Dec 08, 2022
2 / 5 stars
La pulga y el elefante